si en un momento, dejas de pensar y sin querer te metes en una idea muy chiquita y linda
viene otra mirada, y ya el viento que mueve a ese arbol en la ventana es distinto,
ya los pedazos de nubes que van jugando tapando y destapando el sol, nublando y desepejando el dia tiene ritmo.
y hasta una habitación muy vieja sola y llena de cosas que no son mias, puede ser tan mia
con la sensación de que siempre estuve aca, de que nunca me voy, esa idea tan chica
puede simplificar tanto, la complejidad de aquel mal que ya hace años molesta y mas.
que de repente ese mal se disfrute, que de repente el miedo a ser feliz, o a ser feliz sin querer.
que tanto disfrute y odie a la vez esta complejidad mental, que tan lleno de ignorancia mantengo.
Y perdon, pido, al intentar jugar juegos confusos, si son confusos, y sigo con la mezcla
y esa sensación de que ahora las coincidencias significan certezas que nunca quizas sepa reconocer, o quiera.
apilar esos cuadernos, hojas con dibujos, dibujos de cosas sin significado, de rostros con tristezas sin explicación, y para que mas.
una tecla de piano, solo una nota que llegue a ser tan grande canción inseparable.
hace replantear lo que en realidad siempre se mantiene ahi, en un simple planteo.
y dejen de mentir, de invetar verdades, de vivir de la carroña, de llorar por los que rien, de anhelar errores.
Si viene jugamos, en un segundo, a que todo era como antes, y que solo fue un sueño, un sueño en que nos hicimos viejos y complicados, llenos de palabras nuevas, llenos de frases complicadas, laberintos que no elegimos, en que creemos entender la muerte y nos enorgullecemos de creer entender la vida, llenos de juguetes caros, vicios inmortales y canciones tristes.
Y que huyamos a la simpleza, tan incontroladamente, nos acerca a esa muerte comun, sola y con gente falseando sus sonrisas, inventando honores, descargando sus tanques sobre nuestro nombre, que tan poco pronunciaron correctamente. si quiera los tantos.
sin sueños que no se te van, persona deja atentar en mis sueño, o voy a tener que enamorarme. de nuevo
tan pocos son los verdaderos con los que moriria solo, tan pocos