esa ausencia, esa distancia, tan magica, misteriosa, como yo la creia, y que ya hasta la disfrutaba.
nada mas que un engaño, una muerte para mi ilusa conciencia, un piedrazo para la dulce herida, abierta ahora a carne viva, con forma de risa burlona, caigo nuevamente de dientes al piso, explotando mi cabeza en sangre y hermoso perfume, que hoy antes del desiluso disfruté por una ultima puta vez. Y ese perfume se va por ultima vez, lejos de mi.
Sera la frialdad con la que has sido dotada, la que me troza.
Y estas palabras del loquito, del comun, estas con ansias de que terminen de una vez, para seguir con tu homenaje. podrias haberme avisado que te ibas para siempre.
Que descanses.
aca abajo en un tiempo me voy a acostumbrar al frio de nuevo.